La campaña política de Barack Obama en 2012 se caracterizo por utilizar medios no convencionales para alcanzar su meta hacia la presidencia.

La campaña electoral de Barack Obama se convirtió en la primera campaña política que aceptaba donaciones a través de mensajes de texto de teléfonos móviles. Sus simpatizantes podían enviar un máximo de 50 dólares diarios (unos 40 euros) -no podrán exceder los 200 dólares mensuales-, cuyo importe se añadiría a la factura telefónica. Con esta nueva iniciativa el equipo del presidente de Estados Unidos pretendió movilizar a los pequeños donantes, en los que cifra buena parte de su recaudación, y reducir la ventaja en dinero acumulado que Mitt Romney había conseguido en los tres últimos meses.

El equipo de Obama se ha caracterizado, desde las elecciones de 2008, por el uso de las redes sociales para hacer campaña. En agosto de 2012 lanzó una aplicación para móviles que permite, entre otras cosas, localizar a los voluntarios más cercanos y realizar donaciones. En su momento Romney también presentó su propia aplicación Mitt’s VP, en la que anunció el candidato republicano a la vicepresidencia.

Barack Obama es, sin duda, no sólo el mejor ejemplo de Estados Unidos, sino que quizás a nivel internacional de lo que la Internet, el correo electrónico, envíos de sms masivos, los blogs, etc., pueden hacer para lograr la empatía con la gente y lograr adeptos.
Obama consiguió que estas nuevas tecnologías se convirtieran en la nueva forma de hacer política.

La clave del éxito de la campaña política no fueron las nuevas tecnologías en sí, sino su integración al proyecto político y a la personalidad del candidato; las TIC se convirtieron en las herramientas para la organización de activistas que, aunada, a la disposición de una gran cantidad de recursos, hicieron posible un despliegue de publicidad comercial de contenido y calidad. Si bien no fue el primero en utilizar la tecnología, sí fue el primero el utilizarla como tela de fondo de su campaña.